Relacionan el autismo con el parto

Relacionan el autismo con el parto

El polémico artículo, liderado por el neurobiólogo Yehezkel Ben-Ari, demuestra por primera vez la relación entre el parto y los casos de autismo. 

Los partos inducidos y el autismo infantil son dos fenómenos que han aumentado considerablemente en las últimas décadas, pero nunca antes se habían relacionado. Ahora tenemos un posible mecanismo como el que acaba de ser publicado en la revista Science Advances.

Según el artículo el momento crítico es el del nacimiento. El sistema nervioso del feto envía una señal de aviso (la oxitocina) para que se paralice el desarrollo del cerebro. En situaciones normales el cerebro del bebé deja de crecer desde unas 24 horas antes del parto hasta unas 24 horas después. Sin embargo en el caso de cesáreas o partos problemáticos esta señal no se emite. Por eso su cerebro sigue desarrollándose durante el parto.

Las consecuencias son gravísimas. Los bebés y niños pequeños con autismo tienen cerebros más grandes que niños neurotípicos de la misma edad. Se sabe desde hace tiempo que existe una relación entre el grado de crecimiento excesivo del cerebro y la gravedad de los síntomas de autismo.

Pero el volumen cerebral no es el único problema.

La corteza cerebral tiende a organizarse en regiones diferenciadas desde los primeros meses de gestación. No obstante se ha observado que esta diferenciación no ocurre de igual forma en los niños con autismo. Éstos poseen zonas desorganizadas, con presencia de células mal ubicadas en la corteza prefrontal. Esta zona está relacionada estrechamente con la comunicación y la interacción social.

Otra zona problemática es la amígdala, la estructura del cerebro encargada del procesamiento emocional. Es tan importante que cuando está lesionada el sujeto es incapaz de reconocer emociones en los demás, de expresarlas e incluso de nombrarlas. Algunos estudios pioneros que emplearon la técnica de resonancia magnética funcional demostraron que la amígdala de los niños con autismo funcionaba peor.

Parece pues que el autismo resulta de alteraciones de la corteza cerebral, que está implicada en asociar e integrar la información. Es un problema que se manifiesta en muchas de las funciones cerebrales: motricidad, lenguaje, cognición, memoria, percepción, atención…

Sin embargo, los autores aclaran que el estudio no analiza por qué se aceleraron los partos y recuerdan que la inducción del parto, especialmente para las mujeres embarazadas con problemas médicos como la diabetes o la alta presión sanguínea, ha salvado muchas vidas tanto de madres como de bebés.

Siguiendo sus trabajos con ratones, el profesor Yehezkel Ben-Ari está desarrollando un ensayo clínico en fase III con niños de varios países. Esto servirá para confirmar el uso de medicamentos específicos para tratar pacientes con TEA.

Fuente: Science AdvancesScience, Biol Psychiatry.